sábado, 31 de mayo de 2014

Aventuras en Panajachel

Durante ese largo viaje que todos llamamos vida, recorremos el mundo, vamos de aquí a allá, conociendo lugares, viviendo momentos, conviviendo con gente nueva, qué hace especial a un lugar, qué hace nacer ese deseo de volver una y otra vez, seguramente las experiencias vividas darán una pauta para considerar volver a visitar un lugar ya conocido.  Panajachel es un lugar paradisíaco, lleno de los colores típicos y hermosos del cielo, del agua empozada en un inmenso lago, de esa frescura que viene con el viento de las playas; yo volví a ese mágico lugar al que he visitado una y otra vez, si, para sentirme un rato relajado bebiendo un chocolate caliente durante el atardecer en uno de sus cafés bohemios de la calle Santander, para pasear durante la noche fresca por sus calles pacíficas y llenas de una fiesta permanente, donde la cerveza es casi gratis, para vivir un amanecer de ensueño, preparando mi cámara para fotografiar al sol naciente... Panajachel el lugar donde muchos artistas de paso van a ofrecer sus espectáculos musicales, circenses, o a vendernos joyas artesanales, todas esas razones antes enumeradas son las que hacen nacer el deseo de volver, volver a la tierra mágica de Panajachel, en este post les comparto un par de fotografías de  "La Malabarería".

Daniel Barrueto


Sexta Avenida

Paseando por la sexta se encuentran tantos espectáculos callejeros, ya he visto muchas veces a los bailarines de música electrónica que parecen disfrutar de gran manera el baile que practican, podrá ser un "hobbie"... pero,  ¿Será también un "hobbie" para este pequeño spider-man? se gana la vida bailando la misma música electrónica con su traje de spider-man, bueno, solamente el pantalón del super héroe, la camisa es la del FC Barcelona.

Primer Festival del Shuco

El 31 de mayo de 2014 se llevó a cabo el primer Festival del shuco, actividad realizada por la Municipalidad de Guatemala y la marca de embutidos Bremen.    Fue una experiencia llena de colorido, con presencia de música en vivo y animadores callejeros como payasos y personajes en zancos; por supuesto no hicieron falta los tradicionales shucos, de carne, salchicha, chorizo, longaniza o todos en uno, según el gusto del cliente.   Seguramente uno de los atractivos era la competencia de comer shucos, en donde los participantes debían comer todos los shucos posibles en determinada cantidad de tiempo, la lluvia se hizo presente pero solamente hizo retrasar unos cuantos minutos el inicio de la competencia, ya que al terminar el chubasco se siguió viviendo con mucho ánimo la actividad, los competidores dieron dura batalla entre ellos y el ganador finalmente logró comer un total de 10 shucos. ¿Cuántos shucos se comerían ustedes?   La actividad estuvo bastante interesante, con diversión para toda la familia, incluso para las mascotas ya que algunas se hicieron presentes con disfraces.   Aunque no se anunció esperamos que este festival del shuco se repita próximamente, mientras tanto todos a practicar para la siguiente competencia.

Daniel Barrueto.